domingo, 15 de enero de 2012

Rafael Rincón González: tu nombre me sabe a Maracaibo



Morelis Gonzalo ( morelisgonzalo@gmail.com)

Nombrar a Rafael Rincón González es nombrar al Zulia, a Maracaibo. Su nombre es- como pocos- sinónimo de estas tierras cálidas y azarosas. Durante más de 7 décadas se dedicó a escribirle a esta región que conocía tan bien.  Con él aprendí a querer los ritmos zulianos.

Nació hace 89 años, hijo de uno de nuestros mejores pintores; Neptalí Rincón. Había venidos al mundo en pleno corazón maracucho; en El Saladillo en 1922. Desde joven se inclinó por la música, dedicándose con ahínco a los ritmos zulianos como la danza, el danzón, la contradanza y por supuesto a la gaita. Creó en la década de los 60 el grupo “Los Compadres del éxito” todo un referente en la región. También creo  otros grupos.

Fue un compositor prodigioso, más de 600 piezas salieron de su puño y letra, destacándose por su poesía y plasticidad, posiblemente por eso lo llamaban “El pintor del Zulia”.  Reconozco que toda su producción me gusta, pero en especial “Los Pregones” que se la vi cantar y tocar en diversas ocasiones, la misma fue grabada por la Orquesta  Filarmónica de Londres. La última vez que lo escuché fue hace como dos años en la URU, junto a Tino Rodríguez, otro grande que se nos fue.

La primera vez que vi a Rafael Rincón fue en la década de los 80 en la plaza Baralt de Maracaibo, durante la realización de una de las jornadas del Festival de cine Manuel Trujillo, que se celebra en el mes de enero. Allí conversaba con Luis Hómez y él se acercó y le dijo: mire diputado yo soy adeco, pero lo admiro por su valentía y honestidad y le extendió su mano. Así era.

 Siempre que lo escuchaba mi alma se ponía alegre y mi identidad de zuliana se reafirmaba. Nadie como él para cantar sobre este espacio que nos contiene. Nadie como él para encontrar la palabra perfecta, que diera en el blanco de la poesía que toda región posee. Cuando hablaba de Maracaibo, hablaba de nuestra historia, de nuestras tradiciones, de nuestros dolores y nuestras alegrías. El nos daba la dimensión exacta de cómo habíamos sido. Eran tan visuales  sus canciones que uno lograba ver esa ciudad que se nos fue, pero que había quedado para siempre en la música de Rafael Rincón González.

 Cuando digo que su nombre me sabe al Zulia, a Maracaibo, no es una simple metáfora, es una realidad y quien sea de esta tierra sabe que no miento, ni exagero. Este compositor supo atrapar en su música el alma de este pueblo que hoy lo llora y no lo olvidará. En vida recibió muchos homenajes, recuerdo en especial el Honoris Causa que le dio la Universidad del Zulia y con ese gesto sentí que ese honor se resignificaba. El honrado, honraba al premio. Eso sucede pocas veces.

Este domingo 15, al recibir la noticia sentí orfandad, una orfandad musical, pero sé que esto pasará pronto, porque las 600 canciones que compuso quedarán para siempre en el imaginario del zuliano, del maracucho, para recordarnos siempre su presencia, su alegría, su identidad zuliana, la identidad de todos y todas las que habitamos este espacio que nos contiene y nos explica.

lunes, 9 de enero de 2012

Lecciones

Morelis Gonzalo (morelisgonzalo@gmail.com)
Dedicado a los policías honestos del país.

Recién fui al mecánico y allí en ese taller recibí una de las mejores lecciones de ética que me hayan dado en los últimos tiempos. En medio de la grasa, los ruidos y gente que entra y sale, el mecánico me dijo: ya viste el Panorama de hoy, le contesté que no y acto seguido me sacó su ejemplar del 6-1-2012 y me hizo leer lo que él consideraba un abuso: una nota de sucesos donde se hacía referencia a la captura de Oscar Martínez, “ el Cali”, un buscado narcotraficante, de origen portorriqueño, recientemente detenido en  Maracaibo, quien primero ofreció pagarle a los policías 500.000 $ si lo soltaban y luego los amenazó con partirlos en pedacitos. Ni lo uno ni lo otro los convenció, igual lo pusieron preso. Tal vez no le creyeron o mejor aún: son funcionarios honestos que no se dejaron sobornar.

La molestia del mecánico provenía de la afirmación hecha por el comisario  Villalobos de Polimaracaibo, quien declaraba que no obstante la peligrosidad del detenido,  buscado por Interpol,  fue capturado “ por dos tristes policías” que ni idea tenían de quién era el sujeto. La indignación provenía del hecho de que lejos de exaltar y reconocer a los uniformados, los banalizaban y casi que ridiculizaban y eso le parecía primero una falta de respeto y segundo un desestimulo a los pocos o muchos policías honestos que si existen en nuestras policías, tanto nacionales como regionales.

Al comienzo él pensaba que era responsabilidad del periodista, pero luego le aclaré que era una transcripción textual de una declaración del comisario, ante lo cual su indignación se volcó hacia el funcionario. Sin embargo me dijo, es tan común ver estas faltas de ética en los medios, donde los periodistas opinan, califica o descalifican a la gente, que no me extrañaba que en este caso fuese así y se dedicó a hablar de la falta de veracidad. Yo no salía de mi asombro.

 Me hablaba de casos puntuales, me decía cómo ahora desconfía y no cree todo lo que publican o divulgan los Medios de Comunicación. Me señalaba razones políticas, periodísticas, históricas y éticas. Me decía: ahora pienso, ahora sé que fuimos largamente engañados, ahora leo y me documento y sé que allí está uno de los combates por cambiar esta sociedad. Ahora “no estamos cogidos a lazo”.

 Mi asombro me llevaba a preguntarme cuántas personas más podrían pensar así, lejos de los cenáculos académicos, políticos o periodísticos. Cuántos más habrían cómo él. Cuántos más habrán tomado conciencia del peligro de los medios, del riesgo social que genera su mal uso, de la disociación que genera. Cuántos.

En este país donde los índices sociales han mejorado, donde llevamos la batuta como la nación que ha cerrado más la brecha social, seguramente no sea fácil llevar una estadística que dé cuenta de la toma de conciencia de la gente con relación a los medios, pero sería interesante ahondar en el tema. A ver si de pronto, el Latinobarómetro que miden cosas tan intangibles-tangibles como la felicidad y la alegría se arriesga y mide esta variable. Más de una sorpresa nos llevaríamos.

lunes, 2 de enero de 2012

Calle 13: entre el asombro y el gusto


Desde que escuché a la agrupación Calle 13 comencé a escribir este artículo mentalmente. Entre el asombro y el gusto me asomaba a esta propuesta sin antecedente en este tipo de música. Por supuesto que he escuchado cantantes con posiciones política, pero encuadrados en una corriente definida: la música protesta. Tal vez Rubén Blades era el único que se salìa de esa casilla con su salsa en los 80 y no por casualidad, este cantautor es uno de los referentes de la agrupación portorriqueña.

Habìa escuchado pedacitos de la canción Latinoamerica en Telesur y siempre me timbraba. Me preguntaba de dónde salìa esa exquisitez de letra y de voz, en especial la interpretación femenina. Luego vino la noche de los Grammy y allì el asombro y la emoción fue total. Oir nuestro cuatro y nuestra OSV incorporada en ese hermoso himno que es sin duda Latinoamerica, me llevó a emociones sentidas años ha, allá en los 70 con la nueva canción latinoamericana y sus vigorosos interpretes, donde Aly Primera tiene un sitial de honor. Me recordó la vez que escuchè a IntiIlimani en vivo aquí en Maracaibo. Igual que a Mercedes Sosa, a Silvio y a Pablo y a otra de cuyo nombre no quiero acordarme.

Esa letra interpretada en rirtmos urbanos es para mi toda una evidencia de que en la música tambien se expresa los cambios que con vigor vive esta región, luego de la larga noche del neoliberalismo. Ahora que en todos-o casi todos- los países de la región sus gobernantes se parecen cada vez más a sus pueblos, como alguna vez dijo Cristina, surge esta agrupación. Así entonces, el arte también comienza a parecerse cada vez más a su pueblo. No es casualidad.

Calle 13 con sus letras, sus arreglos, sus videos y sus presentaciones logran expresar -y de qué manera!- toda esta erupción que viven nuestros pueblos. Proliferan en ella nuestros cantos, nuestras inquietudes, nuestras esperanzas y eso no lo compra nadie, como tampoco nadie puede comprar nuestros deseos y estas ganas de ser que ya nadie podrá arrasar, ni invisibilizar.

Hay algo de esta agrupacion que me encanta y lo considero uno de sus logros fundamentales: poner de nuevo el nombre de Puerto Rico en el mapa latinomericano, invisibilizado por su condición de “estado asociado” de EEUU y eso no es poco cosa. Seguramente muchos jóvenes de esta región desconocen esta realidad.

Pero Calle 13 es algo más que Latinoamerica, tiene una extensa obra donde resaltan otras propuestas por demás irreverentes y con humor que le han valido miles de seguidores a lo largo de estos 5 años de actividad artística, desafiando los grandes monopolios de la distribución músical, especialmente en la radio, donde la payola hace de las suyas. Las ácidas opiniones de Réne (Residente) les ha ganerado más de un veto, especialmente en su país. No obstante lo cual, fueron los ganadores absolutos de los recientes Grammy sin tener que hipotecarse. Toda una lección para reflexionar.

He revisado con interés muchas de las entrevistas hechas a René a lo largo de estos años, lo sigo en Twitter, leo con atención todo lo que se publica sobre ellos y encuentro una coherencia y consistencia nada usual que me entusiasma. No es fácil conseguir estas posiciones en grupo músicales. Tienen opinión sobre diversos temas, compone con poesía y no cae en lo panfletario que ya es un logro.

En fin, que calle 13 ha sido uno de los mejores regalos que me dio el año que culmina y prueba latente de que vamos por buen camino, porque el arte- ay el arte!- también lo expresa y cuando eso ocurre es porque el deseo de cambiar ya se metió en el torrente sanguineo y en el alma de los pueblos.

lunes, 4 de julio de 2011

“Tiempo y Memoria de Luis Hómez” Será bautizado en La Estancia


                 Como un homenaje a su ejemplo y a su constancia este 7 de julio será bautizado el libro “Tiempo y memoria de Luis Hómez” de Morelis Gonzalo Vega en La estancia, Edificio Las Laras, Av. 5 de julio, a las 6 pm.

                   Esta obra- explica la autora- se ha publicado gracias al auspicio de la Alcaldía Bolivariana de Cabimas, en especial a su alcalde Felix Bracho y  William Cabello, razón por la cual su distribución es gratuita. Este libro ha significado un largo recorrido por la historia de la vida de Luis, del país y del MAS. Son como tres historias paralelas que dan cuenta del quehacer de un hombre que dejó su impronta por estas tierras, que se convirtió en El Defensor del Zulia y es considerado Patrimonio Espiritual de la región. Veinte años después su memoria sigue siendo un faro.
                 Este trabajo fue realizado como las técnicas del periodismo, como un gran reportaje investigativo. Lo inicié en la Fundación Luis Hómez en el año 1997, de donde salió una primera versión que está en la web y lo concluí en el 2011. Ha sido un largo recorrido tratando de entender un país que me explica y me contiene, señaló la autora.
                 Estas 261 páginas son un largo transitar que comienza en 1947, año en el que nació Luis, atraviesa su vida en especial, su vida pública, contando los diversos avatares que le tocó enfrentar, desarrollando un liderazgo sin precedente en la región y en el país. Hace especial énfasis a los 13 de vida activa que tuvo Luis Hómez en las filas del MAS, donde rápidamente se destacó alcanzando lugares significativos en la dirigencia política y en el liderazgo social.
                 Así comenzó una fulgurante carrera que lo llevaría a ocupar diversos cargos: desde concejal hasta virtual gobernador del Zulia, de no haber aparecido “ el maligno” y no haberse realizado el fraude entre adecos y copeyanos para poner de gobernador a Oswaldo Álvarez Paz.
               Lamentablemente su liderazgo no dejó escuela, pero su ejemplo sigue siendo un faro  en estos momentos de fariseísmo político, donde la política debe ser reivindicada como un apostolado social, comprometida con los más débiles y los más humildes.
               Los esperamos entonces el jueves 7 de julio, donde además estarán participando Atenógenes Urribarrí y el  Núcleo de Expresión Musical  de la UBV, quienes amenizarán la velada y este reencuentro que promete estar a la altura de Luis Hómez.



lunes, 21 de febrero de 2011

La luna de Adilfer

Adilfer Gotera (1953-2011)

 Parafraseo a Borges 
y digo me duele Adilfer
en todo el cuerpo
y  es tal cual.
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Estoy hecha de (y por) amigos
más que de otra cosa
Hoy me he quedado
 sin uno de mis referentes.
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 Pienso, luego lloro
lloro, casi muero...
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No puedo decir  
que unA no sabe lo que tiene
hasta que alguien se va
Yo sabía quién era Adilfer
y cómo lo quería
lo que no me imaginaba
era este dolor
este duelo
este luto.
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Solo hoy pude tomar conciencia
de que Adilfer había sido el centro
de buena parte de mi generación
y de otras también.
El era, más que el dirigente
Era el pensador
el que ordenaba con su letra menuda
el caos que eramos...
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Estoy en un tiempo suspendido
donde ojalá no hubiera tiempo...
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Siento como sin un terremoto
hubiese atravesado mi vida
mi eje se movió...
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Sergio Antillano ( pucho):
"Adilfer es mi verdadero sentir, mi verdadera arrechera contra todo esto"
" ADILFER GOTERA, cronista de la música de
su era, juglar, creador de inmejorables utopias, artesano de la
palabra, las maderas y los vegetales.  Cultivó la rebeldía y el
eceptisismo frente a las injusticias y promesas falsas del Poder.  Fue
uno de los integrantes del Grupo Mira Vos, en Maracaibo en los años
1970, quienes publicaban una revista, tenían una banda  musical,
hacían performance o teatro de la calle y  grafittis  promoviendo la
transformación social desde lo cultural." 

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Jóvito Rodríguez:
" Siempre que me preguntaba por qué era Socialista, la respuesta la encontraba recordando al Adilfer".
" Confieso que lo he querido"
" Con él se va parte de cada uno de nosotros".