lunes, 13 de julio de 2026

 


Llegaron a Maiquetía y se toparon con el terremoto

Doble tragedia: El vuelo de los 

 repatriados


morelisgonzalo@gmail.com


Lo que se inició como un vuelo hacia su libertad se convirtió para 147 venezolanos en una pesadilla sin fin, una doble tragedia; primero por haber sido arrancados de su vidas y cotidianidades en EE.UU y arrestado varios meses, en albergues gringos, y luego por haber encontrado la muerte, al llegar al país.

En una mueca inesperada de los acontecimientos, el vuelo 164, con 147 venezolanos deportados: 120 hombres, 19 mujeres y 7 niños, sufrió las consecuencias del devastador terremoto del 24 de junio, luego de haber llegado a Maiquetía, vía el Plan Vuelta a la Patria.


El grupo aterrizó en horas de la mañana y fue trasladado al hotel Santuario La Llanada, en La Guaira, para completar los trámites administrativos de su ingreso al país, como son la cedulación, incorporación a los programas sociales del gobierno y una requisa médica, así como la coordinación para el regreso a sus lugares de origen, muchos en el interior del país. Horas después de haber llegado, se produjo el doble terremoto y el edificio donde fueron alojados se derrumbó. Al parecer, la mayoría de los pasajeros quedaron tapiados en el sótano. Hasta ahora solo se han confirmado 12 sobrevivientes y tan solo 28 cadáveres han sido recuperados de los escombros.


Plan Vuelta a la Patria

Según datos oficiales, 162 vuelos de repatriación han aterrizado en Venezuela desde enero de 2024, luego de que Caracas y Washington alcanzaran un acuerdo. De igual modo, han rescatado migrantes provenientes de 21 países.


Por lo pronto, es necesario conocer los nombres completos de los repatriados en ese vuelo y confirmar si en vez de uno, fueron dos, como denuncian algunos familiares.


Testimonios
Escalofriantes relatos cuentan los sobrevivientes y sus familiares: Lisbeth Portillo, una de ellas, contó que logró salir de entre los escombros junto a otros deportados y caminó varios kilómetros buscando ayuda. “He vuelto a nacer; Dios me dio una segunda oportunidad”.


“Salir ninguno, porque yo , cuando miré hacia atrás, no venía nadie. Nadie venía detrás de mí.” comentó otra sobreviviente.


Otro familiar informó que su familiar “La última vez que hablaron fue el día 24 de junio, el día del terremoto, aproximadamente a las cuatro, 16:10 de la tarde, que llamó a mi otra prima, llamó a su hermana y le dijo que estaba en el aeropuerto”.

De igual modo, otro repatriado afirmó: Yo estaba en el vuelo 164. Yo estaba con mi compañero en el piso número uno en el sótano, cuando ocurrió el terremoto. Yo logré salir porque llegué hasta el tercer piso. De ahí me cayó todo encima. Como pueden ver, tengo mis heridas”.

Otro familiar comentó : Dándole gracias a dios, ya que no lo encontramos como muchas personas están encontrando sus cuerpos, ya que hay muchos en proceso de descomposición. O sea, de verdad que las escenas son horribles y nos preocupa.

Varios de los que lograron salvarse reportan que han sido, ellos mismos, los que han llevado adelante las labores de remoción de escombros para tratar de encontrar vida, mientras familiares hacen desesperados llamados por ayuda de servicios de rescate ya que se han encontrado con un grave obstáculo: las características del terreno montañoso, de difícil acceso.

"Yo estaba como en estado de shock. Veníamos de tan lejos, después de pasar por tantas cosas, de estar meses presos, esperando tanto el deseado avión de la deportación, llegar a nuestros países y encontrarnos con una desgracia como esta (…). Dios mío, no puede ser posible, ocho años fuera de mi país y yo le voy a llegar a mi familia en una urna", cuenta sobre su experiencia en un testimonio en audio facilitado por familiares a BBC Mundo.

Cierro este artículo con las palabras de Francisco Garcés (ingeniero civil enfocado en el análisis de daños), quien afirma que “Convertir la angustia colectiva en un arma de crítica política, acusando de "ineficiencia" o "lentitud" a los equipos que arriesgan su vida entre los escombros, no solo demuestra una profunda ignorancia técnica, sino también una alarmante falta de empatía humana.

Nuestro país no está lidiando con un accidente localizado; enfrenta las secuelas de dos terremotos mayores (magnitudes 7.2 y 7.5) que han afectado a múltiples estados simultáneamente, comprometiendo cientos de estructuras, vías de comunicación y servicios públicos bajo la amenaza constante de réplicas”.

Esperamos que a estas alturas, ya se hayan rescatado los cuerpos que quedaron tapiados y se les pueda dar sepultura.











viernes, 30 de octubre de 2020

Un año sin Hernán...

  


Hace una año, este 30 de octubre, que Hernán Nieto no está con nosotras, con su familia, con su amigos y hasta con quienes no lo eran. En los últimos 30 años de mi vida, estuvo, en ausencia o en presencia, pero estuvo.


Resulta raro para mi hablar en pasado refiriéndome a él, es como si, simplemente, hubiese hecho un paréntesis y ya pronto va a regresar...aunque sé, en lo más profundo de mi ser, que no es así. Que solo en la memoria volveremos a estar, a conversar, a discutir, a reirnos, a comer su arroz chino o su chopsuey que tanto le gustaba hacer, cuya salsa de soya es posible que haya tenido que ver con su enfermedad, según he leído.


He necesitado un año, con sus 365 largos, terribles e insólitos días, para poder escribir algo sobre él. Cuando algo me lacera, enmudezco y ni hablar puedo. Es un duelo tan profundo que me silencia toda.


Conocí a Hernán ejerciendo más que un acto de valentía, un acto de coraje. Allá por los lejanos, tormentosos e imprescindibles años 70. Ocurrió en los pasillos de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de LUZ. Allí, como representante de la Liga Socialista, se presentó solo en el principal bastión del MAS en la universidad, en busca de una tregua para un enfrentamiento que ya se asomaba como riesgoso para la integridad, y la vida, de más de un militante, de ambos grupos. Felizmente, la confrontación no pasó a mayores y sé que la presencia de Hernán, en ese espacio, contribuyó a ese logro.


Luego comenzó a militar en el MAS, con los empleados universitarios, dado que ya trabajaba en la FEC. Allí comenzamos a tratarnos más...Conocí a sus hijos y a su madre, a su padre y hermanos. Allí nos hicimos amigos.


Generalmente, teníamos conversaciones de altura. Crecíamos intelectualmente juntos. Fuimos grandes confidentes. En muchos casos no coincidíamos, pero terminaba privando el afecto y la solidaridad. Luego llegó Chávez y por supuesto, que él se situó en primera fila. No siempre soportaba críticas, aunque eso fue cediendo, y así transcurrieron estas casi dos décadas del siglo XXI, cuando en el mes de agosto del 2019, su hijo Lenín me informó que su papá padecía de ELA.


ELA, Esclerosis Lateral Amiotrófica, jamás había oído hablar de esa enfermedad y jamás me la quisiera encontrar de nuevo en mi camino. ¡Qué mala manera de conocerla! Su hijo me dijo que esa era la enfermedad que padeció Stephen Hawking, el científico descubridor de los agujeros negros y entendí una parte. La otra, me la explicó San Google y de qué manera, navegué por mares de informaciones, datos y casos y cada vez quería saber menos. La ELA es “una enfermedad de las neuronas en el cerebro, el tronco cerebral y la médula espinal que controlan el movimiento de los músculos voluntarios (…) Con el tiempo, esto lleva a debilitamiento muscular, espasmos e incapacidad para mover los brazos, las piernas y el cuerpo. La afección empeora lentamente. Cuando los músculos en la zona torácica dejan de trabajar, se vuelve difícil o imposible respirar”. El pedía que le lleváramos información, hasta que entendí que no valía la pena ahondar en lo inevitable: no se le conocía cura hasta ahora y el enfermo estaba destinado a morir, en una muerte lenta, atroz, porque iba perdiendo movilidad. Hablaban de 3 a 6 años de sobrevida.


Hernán solo duró 3 meses desde el momento del diagnóstico hasta su deceso, allá en el lejano y hermoso Boconó. Ciudad a la que se fue en busca de un milagro, como él mismo me lo dijo una vez: no tengo otra alternativa, él, tan poco dado a lo alternativo, a lo homeopático, a lo milagroso, pero ya la ciencia oficial lo había desahuciado y solo quedaba esa posibilidad, alimentada por un amigo que había sido curado de un cáncer hepático, con ese tratamiento, a base hierbas y la llamada medicina cuántica y que a la larga, lamentablemente, no funcionó con Hernán, pero se intentó.


Para viajar a esa hermosa ciudad, se puso en funcionamiento una larga cadena de solidaridades que le permitió viajar con su esposa e hijo, instalarse e iniciar el laborioso y costoso tratamiento. Estuvo algo más de un mes en eso y fiel a su formación científica y pragmática, decidió suspenderlo, sabiendo que ya no había nada que hacer.


Creamos un grupo de guasap que viabilizó muchas de estas ayudas, que llegaron de sitios lejanos y cercanos, como Mozambique, Costa Rica, creo que Perú, y por supuesto de Maracaibo, esa ciudad que tanto amo y odio durante buena parte de su vida y de otras partes del país.


Y llegó octubre, se había ido en septiembre, no preciso la fecha y ya no importa. Fui a Boconó a verlo, a despedirme, porque a los amigos hay que despedirlo, así nos duelan hasta lo insoportable. Cuando supe que su hijo Ilich había venido de Colombia a despedirse de él, supe que estábamos ante un hecho cumplido, inevitable y cercano. Lo acompañé todo lo que pude y más.


En Boconó hablamos como viejos amigos, como si no nos estuviéramos despidiendo, su hijo Lenín nos dejo solos. Y hablamos bastante, no obstante su dificultad para hacerlo. Sentía que yo flotaba en una nube de dolor, que no tenía antecedente, no quería ser yo, pero era yo. Trate de no llorar, de estar a la altura, ignoro si lo logré pero lo intenté. Me pidió algunas cosas, me habló de algunos deseos y lo demás casi no lo recuerdo, hizo hasta humor erótico y yo solo me sentí flotando en esa nube de dolor, sin peso, hasta que ya transcurrida una hora tenía que regresar a Valera. Una de las palabras, que más de una vez me repitió a lo largo de su agonía fue: “ Viví como 120 años, no le debo nada a la vida ni ella me debe a mi”. Recuerdo que lo abrace y lo besé con todas mis fuerzas, ya casi no emitía palabras y salí corriendo, como huyendo de lo que vendría. Tengo recuerdos de la atmósfera pero muy poco de lo que hablamos...


La visita fue un sábado y el miércoles siguiente, 30 de octubre, murió. Luego vino su traslado a Maracaibo, su breve velorio, su exhumación, y ahora su primer año. Y yo sigo pensando que, a lo mejor, un día de estos me llama y me dice, como solía hacerlo : Epa Morelita!








miércoles, 30 de septiembre de 2020

Quino nuestro....

 




Por más que lo intento no lo puedo evitar; tengo muchas ganas de llorar con esto de la muerte de Quino. Quino nuestro. Me hice adolescente leyendo a Quino. Fui a la Universidad leyendo a Quino. Me metí en política leyendo a Quino. Crecí leyendo a Quino. Me hice adulta leyendo a Quino. Envejezco leyendo a Quino. Moriré leyendo a Quino. Nunca me cansé de leerlo, celebrarlo y reírme, sobre todo eso. Incluso, alguna vez, hasta me llegaron a llamar así.


No hay manera de entender buena parte de la segunda parte del siglo XX sin Quino, Mafalda y sus amigos. Desde 1964, cuando comenzó a publicarse la tira, como una campaña de publicidad encubierta destinada a la empresa de electrodomésticos Mansfield, su presencia no ha cesado. Aun cuando se dejó de hacer en 1973, los dibujos siguieron publicándose en todos los formatos posibles: libros, agendas, franelas, marcalibros, afiches, hasta en dibujos animados se hicieron y se seguirán haciendo. Maflada ha sido traducida a más de 30 idiomas. En Buenos Aires, en barrio San Telmo, desde el 2010, hay una plaza con su estatua para el disfrute de los porteños y sus visitantes.


Las reflexiones de Mafalda son una cátedra permanente, no buscada por su autor, sobre diversos tópicos, aderezados de humor, que nos dieron pistas sobre temas como la desigualdad, la injusticia, el feminismo, la ecología, la política, por citar algunos, mucho más contundente que algunos de los textos universitarios que nos tocaba leer.


Este miércoles 30 de septiembre, la tuitosfera hispanoamericana estalló en recuerdo de Quino, Mafalda y sus amigos, si hasta el vicepresidente de España, Pablo Iglesias, el presidente de Argentina y Cristina Kitc le ha dedicado un tuiter, lamentando la muerte de su creador.


En el 2014, Quino le declaró a Página 12 de Argentina “Aquella fue una época muy llena de acontecimientos; parecía que el mundo iba a cambiar para mejor; estaba Mayo del ’68, estaba la buena guerrilla en América latina –también había de la mala–, estaba Juan XXIII, había mucha esperanza de que el mundo cambiara. Después cambió, no digo que para peor, pero para seguir como siempre.”


Con la muerte de Quino, Joaquín Salvador Lavado era su nombre de pila, una siente que buena parte de nuestra adolescencia, juventud y... sueños se van con él. El mundo no fue cómo lo soñamos y por el que dedicamos años de nuestras vidas en diversas militancias, convencidas de que andábamos cerca. Pues no fue así y Quino le pone la guinda a esta contundencia. Ya tampoco estará él para recordarnos, con su humor ácido y tierno a la vez, que todo era posible... pero no fue. Nos dejo, eso sí, el sabor dulce de la esperanza y del sueño compartido.




Luis Hómez, 30 años después

 

 

 

Digo 30 años y no digo nada. Siempre me parecerá que fue ayer cuando Luis se marchó. Siempre está presente. Siempre lo recuerdo. Siempre me lo encuentro esparcido en esta ciudad, en este espacio que lo contenía, en esa zulianidad que él afirmaba expresar y “ hacerse en él”.


Durante estas tres décadas, he hecho un esfuerzo sostenido por divulgar su pensamiento, su obra, como una manera de mitigar su ausencia y su vacío, convencida de que su transitar justificó muchas eventos en mi generación y le dio sentido a una militancia. Luis murió un día como hoy, 28 de agosto de 1990, con apenas 42 años años, no obstante ya tenía un recorrido por demás interesante: había sido concejal por Maracaibo, luego diputado regional y finalmente diputado nacional. En todos esos cargo había destacado y dejado su impronta.


Luis se incorpora al MAS en el año 73, cuando regresa de Francia, luego de culminar su postgrado en Cs. Políticas, convencido de que “El MAS nace […] como protesta contra el modelo soviético, contra el autoritarismo, contra la dictadura del partido, contra todo tipo de dictadura”. Años después agregaría: “ Hijo de la discusión, el MAS no ha dejado nunca de anidarla en su fuero interno (…) enraizando sus objetivos estratégicos en las entrañas de la realidad venezolana”.


Del ejercicio municipal, su primer cargo de elección popular, pensaba que “El rescate del poder municipal, como verdadero poder del pueblo, tiene como norte (…) dos tipos de lucha que deben librase simultáneamente: la lucha contra el paternalismo (…) y el centralismo para garantizar la auténtica autonomía municipal”. Esta idea sigue vigente.


Cuando fue electo, por una mayoría abrumadora, diputado al Congreso, declaró enfáticamente que no se desligaría del Zulia y que trataría de convertirse “en el diputado que más haya defendido al Zulia, en toda su historia (…) a demostrar que es perfectamente posible ser diputado (…) y mantenerse estrechamente vinculado a la región”. Y agregaba “ Mi pasión es el Zulia. Y mientras sienta que puedo serle útil (…) no habrá nadie que pueda alejarme de esta tierra”.


De igual modo, escribió dos libros, “Cómplices y Testigos” y “El Pozo de la muerte”, sobre los casos más significativos en los que le toco actuar, así como otro texto, “ De verdad-verdad”, con los artículos de opinión que semanalmente escribía en la prensa regional y eventualmente, en la nacional. Posteriormente, la Fundación Luis Hómez publico, postmorten, otro libro con el resto de artículos escrito pero no recopilados, que se llamó “ A todo riesgo”.


Decía “no soy escritor de oficio, aun cuando debo confesar que me apasiona escribir” y agregaba que los había escrito contra reloj, con un tiempo que no tenía y que no sabia muy bien cómo lo pudo encontrar. Agregaba que gracias a Ocando Yamarte, “ gracias a su pluma comprendí que la prosa de un columnista tenía que ser, por encima de todo, dinámica, concisa y persuasiva”.


Gracias a los libros publicados y a su vehemente labor logró sacar a la luz pública la existencia de unos pozos dónde se ajusticiaban a personas, tirándolas en los mismos, por parte de algunos funcionarios de los cuerpos policiales También pudo destapar la corrupción judicial y lograr la destitución de varios jueces en el Zulia, en un acto sin precedente en el país y en el estado, buscando adecentar ese poder.


Luis Hómez tenía un objetivo que lo guiaba: “Siempre insistir, que tarde o temprano habrá una primera vez y en el país comenzará a enderezarse los entuertos (…) Lo otro consistirá en creer que todo está irremediablemente perdido y eso no ha sido nunca mi criterio. Ni lo será”.


Tenía una personalidad por demás polifacética; le gustaban los deporte, en especial el béisbol y por supuesto, Las Águilas del Zulia, por ello consideraba que era necesario “ invertir (…) recursos en crear una infraestructura deportiva masiva, hacer el deporte obligatorio en liceos y universidades, desarrollar la medicina preventiva, contratar técnicos extranjeros y preparar los propios mediante una especie de Plan Ayacucho” pero sobre todo, era un gran musico, que le había dedicado 10 años de su vida al estudio de la misma, especializándose en piano; también tocaba otros instrumentos como la guitarra y los de percusión: “Mi profesor creía que tenía condiciones para dedicarme por completo al piano, pero (…) me surgió a partir de los 13 años una desviación benigna (…) de la columna vertebral y, (…) por supuesto, con un handicap de esa naturaleza es imposible dedicarse a esa actividad [de no ser así] me hubiese gustado ser pianista-concertista”. Memorables son sus interpretaciones en las diversas celebraciones donde participaba.


Por supuesto, era un apasionado de la gaita, sus preferidas eran “ Los patinadores”, La Grey Zuliana” y “Dame razón del cantor”. Consideraba que “ La gaita es la expresión fundamental del alma zuliana. Yo la defino así. Es la reina del folclore regional (…) es (…) la anfitriona a efectos universales”.


Otra de sus características era el humor. Tenía una colección interminable de chistes que guardaba celosamente. Luis se consideraba “un hombre con mucha suerte en la vida por la familia que tengo, porque he podido alcanzar algunos de los objetivos que me he ido trazando. Es decir, yo no tengo quejas, (...) de la vida... Tengo quejas de mí mismo, de poder haber hecho algunas cosas mejor de las que hice. Pero, soy sumamente optimista. Soy idealista en el buen sentido del término”.


En relación a la elección uninominal, aprobada en Venezuela en 1989, señalaba que si bien tenía la virtud de acercar al elector y al elegido “ tiene el terrible inconveniente de desconocer el carácter plural plural de la sociedad, ignorando las minorías y favoreciendo la implantación de las plutocracias”.


Cuando fue elegido como candidato a gobernador, apoyado por todas las fuerzas de izquierda y más allá, enfatizo que “proponía un gobierno radicalmente distinto donde [los zulianos] se sientan actores y no meros objetos de la acción estatal”. Planteaba la necesidad de la designación de un fiscal anticorrupción, la creación del Defensor del ciudadano, inexistente para la época y la elección de los Prefectos en consulta con las asociaciones de vecinos, así como la erradicación de la recluta militar, y la creación de una Secretaria de Asuntos Territoriales Fronterizos. Consideraba a la noción de zulianidad como el eje de su propuesta.


Durante las campaña le dieron dos yeyos que minimizaron su presencia en la misma y que fueron los síntomas de la enfermedad que lo aquejaba.


En cuanto a la elección propiamente, días antes declaró con vehemencia: “No puedo perder estas elecciones, por una razón numérica irrebatible. Maracaibo tiene más votantes que todos los demás (…) municipios. Entonces si llego a tener una mayoría aquí, con un margen de ventaja considerable (…) y pierdo los otros (…) no puedo dejar de ganar el domingo. Y todo indica que mi ventaja en Maracaibo es muy grande; está alrededor del 20 %. Si además se suma que estoy ganando en Cabimas, entonces tengo el 70 % de la votación. No hay manera pues de perder las elecciones”. Sin embargo, las actas fueron manipuladas, muchos testigos abandonaron las mesas luego de que el CSE informara, fraudulentamente, que Oswaldo Álvarez Paz iba ganando, lo cual era falso. Finalmente lo dieron como ganador.

Un día después, Luis reconoció el triunfo y afirmaba que lo más invalorable de los resultados era la derrota política de Américo Araujo y AD, puesto que el esquema bipolar que imperaba en el Zulia, desde hacía más de 20 años, se había roto, ahora es tripolar. Además, el candidato de Américo Araujo, Omar Barboza, llegó de tercero.

Ocho mese después, luego de intentar varios tratamiento y un mes antes de cumplir los 43 años, Luis Hómez muere en su casa. El diagnóstico fue glioblastoma múltiforme (cáncer en el cerebro). Ese 28 de agosto de 1990, que nunca olvidaré, me dio la noticia Oscar Rincón a primera hora de la mañana. No supe qué decir ni qué hacer, tan sólo atiné a comunicárselo a varios compañeros y me fui a su casa, allí su esposa nos pidió que no lo dejáramos solo y entonces nos dirigimos al Hogar Clínica San Rafael, donde lo velarían.

La Basílica de La Chinita, la calle Derecha y la Plazoleta resultaron insuficientes para albergar a todo un pueblo que fue a despedirlo, y que le brindó uno de los más estrepitosos aplausos que recuerde el recinto religioso. Se realizó una misa de cuerpo presente, oficiada por seis sacerdotes. El pueblo lo recibió con el Himno Nacional, coreando, una y mil veces “Luis, amigo el pueblo está contigo”. También retumbó La Grey zuliana y la canción Para los valientes de Alí Primera. Cuando salía de La Basílica, repicaron las campanas en señal de duelo colectivo. El pueblo del Zulia despidió a Luis Hómez - ese momento que nadie olvidará- con 15 salvas de artillería. Más de 10.000 mil personas le rindieron honores.

Luis Hómez fue calificado como El Primer Valiente. El pueblo también lo llamó El Defensor del Zulia. Nosotros lo consideramos Patrimonio Espiritual de la región. Más allá de estas definiciones, él es un símbolo zuliano de manera indiscutible. Es un texto vital de la Zulianidad, que habla de un tiempo y un espacio, de la política regional y nacional, donde dejó su impronta como ejemplo y referente ético permanente.



sábado, 1 de agosto de 2020

Lydda Franco: siempre presente, nunca ausente




Este 2 de agosto, hace 16 años, que Lydda Franco Farías se nos fue, dejando a Maracaibo, a su mujeres y a la poesía un poquito más solas, sin embargo, su ausencia no ha sido olvido. No ha habido día, mes o año que no sea recordada, bien sea con una edición de alguna antología, conversatorios formales e informales, la creación de concursos literarios, a nivel regional y nacional, e instituciones que llevan su nombre, como por ejemplo la Sala de Lectura de la Biblioteca Pública del Zulia. Alguna vez apoyamos el proyecto de que la biblioteca del municipio San Francisco llevará su nombre. No sabemos en qué quedó esa idea.

Durante estos 16 años, se han creado innumerables blogs, facebooks, espacios virtuales,  se han escrito tesis, artículos académico y periodísticos, tanto en  Venezuela como en el exterior, con el fin de divulgar su poesía, su hermosa poesía. Así, una búsqueda  en Google, este 1 de agosto de 20020, nos habla de 8460 resultados que referencian su vida, sus libros. Está presente en Wikipedia, en cientos de blogs, en tuiter (@Lydda FrancoF), hay una Bienal de literatura que lleva su nombre, entre otros homenajes que se le han hecho. Durante años, varios de sus amigos pedimos y solicitamos en diversas oportunidades que la Feria del libro en Maracaibo, en alguna de sus ediciones, llevara su nombre de forma póstuma, no fue posible. También se hicieron diligencias a nivel central para que le dieran el Premio Nacional de Literatura, también en forma póstuma. Tampoco fue posible.  Sin embargo, esto no ha sido óbice para que su obra no se conozca aquí y en el exterior, para que no la recordemos con frecuencia, para que no la leamos, y sepamos las mujeres que en ella encontramos una de nuestras mejores interpretes y aliada.

Lydda nació un 3 de enero de 1943, en la sierra de San Luis, en el estado Falcón. Murió a los 61 años, en Maracaibo, la ciudad donde vivió desde 1963, donde es recordada y admirada como un símbolo zuliano, maracucho. Se casó con José Zabala con quien procreó tres hijos: Emilio, Mirna y Milton.

A los 22 años publica su primer libro Poemas circunstanciales, el cual obtuvo el primer lugar en el concurso literario del Ateneo de Coro. Luego salieron a la luz, siete textos más: Las armas blancas (1969), Summarius  y UNA (1985) y reeditado en 1998, A Leve (1991), Recordar a los dormidos, Bolero a media luz, Descalabro en obertura mientras ejercito mi coartada y Estantes (1994), Aracné (2000) y reeditado en el 2014, y una Antología poética (2002).  En el año 2005, Monte Ávila  Editores publica una Antología Poética que luego será reeditada por El Perro y la rana en el 2007.

Escribió otros textos que se han extraviado y no ha sido posible acceder a ellos, como son Estar en el envés (1991) y Edad de los grandes ataúdes (1997) este
ultimo en colaboración con Ricardo Ruíz Caldera. De igual modo, se habla de 5 libros inéditos que dejó editados en su computadora y que se han extraviado. A comienzo de año, 13 años después, creí haberlos encontrado, luego de una ardua búsqueda casi que kafkiana por localizar a la persona que había hecho un respaldo del disco duro de Lydda, luego de su muerte, pero el material nunca apareció. Nadie más da cuenta de los mismos, a pesar de haber preguntado a diferentes personas que solían frecuentar a Lydda, en su casa, allá en la urbanización San Jacinto de Maracaibo. Ojalá que alguna vez, alguien los encuentre y los salve para la posteridad

Cierro este pequeño recuerdo entonces con un pedazo de su famoso poema UNA, que es casi como el himno de muchas mujeres en este país, que se reconocen en esos versos, en ese humor, en esa denuncia y que, en sus últimos años, cada vez que lo leía en un encuentro público, la gente lo recitaba, se lo sabía de memoria (para su alegría y felicidad) y lo terminaba coreando con ella. Gracias Lydda.

UNA tiene el deber  de ser bella
porque entre otras cosas para eso está UNA
y para comprar lo que nos vendan
y para sufrir por la muchacha de la
                                                 telenovela
que es tan desgraciada (la muchacha y la telenovela)

sábado, 27 de junio de 2020

Mi homenaje a Julián Assange, en este Día del Periodista





En este 27 de junio, cuando los y las periodistas venezolanas celebramos nuestro día en conmemoración a la creación del Correo del Orinoco, periódico creado por Simón Bolívar en 1818, en apoyo a la causa independentista, quiero hacerle un pequeño homenaje a Julián Assange, de 47 años y nacionalidad australiana, injustamente secuestrado por haberse atrevido a divulgar, desde WikiLeaks, en 2010, todas las tramposerías y delitos que el Pentágono cometió en contra de Afganistán e Irán, en medio de una impunidad total.

El New York Times, The Guardian, Der Spiegel, Le Monde y El País, publicaron sus revelaciones y esto dio una visión más veraz de la actuación de EE.UU en estas guerras que ellos provocaron impunemente. Estas informaciones han contribuido, como pocas, a develar el verdadero rostro de ese país, más allá de especulaciones. He allí la razón de esta nota, de este homenaje. Pocos como él han hecho tanto por la verdad, esos fríos informes publicados en Wikileaks dan cuenta de esa dura realidad, mejor que cualquier crónica o artículo periodístico. No es fácil superar la realidad. Assange hizo lo que todo periodista debe hacer; luchar porque la verdad sea conocida.

Julián Assange está en prisión de máxima seguridad en Londres, durante 23 horas está encerrado y solo puede salir media hora al día. EE.UU quiere extraditarlo para juzgarlo por filtración de documentos secretos, espionaje, traición, piratería informática y otros 17 cargos bajo la Ley de Espionaje de 1917, pero solo será hasta septiembre, debido a la Covid19, cuando se reanudará el juicio. Si es condenado, podrían imputarle 175 años de prisión, una virtual pena de muerte.

El fundador de WikiLeaks logró filtrar a la prensa la pelusa de unos 251.287 cables, más de 400.000 informes clasificados sobre la guerra de Irán y 90.000 sobre de Afganistán. De ese color es su delito para los gringos. Según Patrick Cockburn, de London Review of Books, lo que más le sorprendió de esos cables fue leer como Matar gente se conoce como EOF (‘Escalada de Fuerza’), algo que ocurría frecuentemente en los puntos de control militares de EE.UU. cuando soldados estadounidenses nerviosos ordenaban a los conductores iraquíes que se detuvieran o se fueran, con complejas señales de mano que nadie entendía”. Otro informe describe el momento en que los soldados estadounidenses mataron a tiros a un hombre que se “arrastraba detrás de su posición de francotirador”, sólo para saber más tarde que era el intérprete de su propia unidad.

Esta pequeña muestra de lo que se divulgó a través de WikiLeaks, da una dimensión de lo que destapó Assange y ayuda a entender la ferocidad en su contra desatada por EE.UU. En tiempos de Correa, en el 2012, se asiló en su embajada en Londres; allí permaneció 7 años, hasta que llegó lenin moreno, que traicionó todo: lo entregó a la justicia británica y le quitó la nacionalidad... Tengo idea de haber escuchado, o tal vez fue que lo pensé, que Venezuela le ofreció su embajada, pero él creyó, que era más seguro Ecuador, dado que nuestro país vivía ( y vive) en un completo hervidero...

Assange lo han acusado de todo, desde haber puesto en riesgo la seguridad de los soldados gringos en Agfanistán e Irán hasta cargos de violación, en 2010, hechos en su contra en Suecia, lo cual generó una investigación de la fiscalía que duró casi diez años, se abandonó tres veces, hasta que finalmente fue desechada en noviembre de 2019, por cuanto ya se acercaba la fecha de prescripción. Actualmente, está recluido en una prisión en Belmarsh, desde donde solicitó libertad condicional para no contagiarse del Covid 19, ya que tiene una salud precaria, según informa su actual pareja con quien procreo dos hijos en la embajada ecuatoriana. De igual modo, diversos organismos internacionales denuncian el precario estado de Assange y señalan que lo están asesinando lentamente. Las plataformas freeassange.com y freewikileaks.eu y freeassange.es abogan por su libertad.

Valga este breve recuento del quehacer de Julián Assange para explicar el porqué de mi homenaje a este hombre que se las jugó completicas a favor de la libertad de expresión, y hoy esta a punto de pagar con su vida tal atrevimiento. Te honro Assange y ojalá hubiese un poder en la tierra que permitiera librarte de ese tormento que vives. Desde Venezuela te apoyamos y nos solidarizamos con tu causa.



sábado, 12 de octubre de 2019

La determinación del lenguaje

 

Por Alma Varela (https://www.zonadocs.mx/2019/06/27/la-determinacion-del-lenguaje/)

¿Con qué frecuencia pensamos en las palabras que usamos para nombrar la realidad que nos circunda? ¿Nos detenemos a reflexionar sobre cómo determinan nuestra manera de entender el mundo? Con la aparición del lenguaje inclusivo, estas preguntas se vuelven necesarias porque es innegable que hay un segmento de mujeres que al usar las palabras no se ven del todo representadas en ellas; la propuesta desde luego, genera polémica. El uso del lenguaje en varias ocasiones se aleja de las convenciones de la lengua, pero la defensa apasionada de las normas no siempre surge en proporción con los agravios a las mismas y solo se activa cuando el lenguaje inclusivo hace su aparición. Vayamos un poco atrás, antes de que esas reglas existieran.

Los primeros atisbos de esto que llamamos español escrito surgieron en la primera mitad del siglo XI al norte de España. Las glosas emilianenses y silenses han permitido tener una idea aproximada de cómo se transcribió una lengua que aún no había sido fijada bajo sus propias normas, y se debatía entre mantener sus semejanzas con la lengua latina o sucumbir a la influencia de lenguas como el leonés, aragonés o el castellano. En aquellos siglos, lo mismo podía verse escrito muller o muger en lugar de nuestra palabra mujer; o ermano, yermano y germano como opciones al hoy hermano. Antonio Alatorre, en su obra Los 1001 años de la lengua española (1979), señala que el castellano “fue en verdad una cuña que escindió lo que había sido una masa bastante compacta de madera (materia) lingüística.” al referirse a su propagación/imposición como resultado de la reconquista del reino de Castilla.

El andar de la escritura en español comenzó en los monasterios, donde solo los hombres de la iglesia accedían a la alfabetización y con la venia de los monarcas fueron perfilando la escritura de las palabras al preferir unas formas sobre otras. Alfonso X de Castilla, el Sabio, fue de los primeros preocupados en fijar la escritura y con ese afán escribió y corrigió obras de su tiempo para hacer de la lengua castellana un idioma hecho y “derecho”. Sus elecciones tuvieron como criterio preponderante lo que él pensaba que era lo correcto; aunque el componente político seguía regulando algunas de sus determinaciones, señala Alatorre:
… la lengua castellana de Alfonso X es básicamente el castellano viejo de Burgos, hay en él ciertas “concesiones” a los usos de León y sobre todo de Toledo, donde se hallaba la corte. En León y Toledo, ciudades de castellanización reciente, debía ser malsonante todavía la terminación -illo en vez de -iello (castiello, siella) e hiriente la h de herir, hazer y hablar en vez de ferir, fazer y fablar. Por el “decoro” general de la lengua, que era lo que él buscaba, decidió cerrar la puerta a esos rasgos menos “derechos”.

Hoy sabemos que castillo terminó por imponerse sobre castiello, lo mismo que la h reemplazó a la f inicial de muchos vocablos. Lo que para los hablantes del castellano del siglo XIII era una incorrección, para nosotros es la norma.
En 1492, Antonio de Nebrija publicó las primeras normas de uso de la lengua escrita bajo el título de Gramática castellana. Después de Nebrija hubo varios intentos por fijar la escritura del castellano en términos de lo correcto; esa noción procedía de la visión particular de un autor que elegía qué pronunciación y usos consideraba los mejores. Es importante enfatizar que la escritura en esos días era privilegio y preocupación de pocos.

Fue hasta 1713 cuando finalmente apareció la Real Academia Española. En pleno Siglo de las Luces, el establecimiento y manejo de convenciones académicas se convirtió para la clase burguesa en un imperativo que había que cumplir a costa de lo que fuera, al menos en apariencia. Muchas personas invirtieron sus recursos para ser hombres de calidad, como les llama Molière en su obra El burgués gentilhombre, donde el protagonista Jourdain intenta ser culto de la noche a la mañana para conquistar a una marquesa. El dinero permitía diferenciar al pobre del rico; pero el ser culto permitía reconocer al nuevo rico del intelectual o del noble; el conocimiento entonces, se convirtió también en un recurso de discriminación.

En 1741 se publica la primera edición de la Ortographia española, y como se verá, el propio nombre de la obra ha sufrido transformaciones; las más recientes y dramáticas ocurrieron en 2009, cuando la Academia eliminó el acento gráfico de las palabras guion y solo. También facilitó la escritura, al dictar que el acento gráfico tampoco era necesario para los pronombres demostrativos como esta o este. No han faltado las voces de resistencia ante estas resoluciones, y a modo de protesta mantienen esas marcas gráficas en la escritura. Seguramente habrá quienes pasen por alto lo uno o lo otro sin que haya grandes discusiones.

Como alguien que se dedica al estudio de las letras, presenciar el fortalecimiento del lenguaje inclusivo fue retador, sobre todo porque es costumbre abrazar posturas sobre las que no necesariamente hemos reflexionado o siquiera pensado, entre otras razones, porque competen a nuestro ámbito de profesión y por eso es fácil creer que la verdad nos asiste inobjetablemente. Otros se oponen, no porque sean los mejores practicantes de la correcta escritura, sino porque esos cambios desestabilizan el orden social y los conciben como antinaturales.
Este largo y a la vez superficial recuento de la lengua española tiene como propósito compartir las siguientes ideas: 1. El español es correcto o incorrecto como una decisión; sus normas son invención y arbitrariedad social 2. En el principio, los pocos que tuvieron injerencia en esas normas fueron solo hombres, por eso, podríamos al menos considerar que tal vez Alfonso X o Antonio de Nebrija concibieron la rectitud de la lengua en función de su experiencia del mundo y las convenciones que aprendieron y promovieron. El lenguaje es un mecanismo de comunicación y codificación de la realidad inventado por los seres humanos, pero regulado desde la visión masculina y dominante. Quizá la discusión no debería ser sobre la pertinencia del porqué las cosas evolucionaron así, sino por qué es necesario cuestionar esa visión y hacer modificaciones. Reflexionar sobre el lenguaje puede ser un inicio 3. El acceso a la educación y el conocimiento fue y sigue siendo un privilegio, por ello es que ha funcionado como un recurso para marcar diferencias y dar lugar a la discriminación, muchas veces se usa la ortografía con ese propósito 4. La política y el lenguaje están relacionados; elegir entre una lengua o versiones de ella para dar identidad a un grupo no es del todo una elección ingenua, detrás de ella hay relaciones de dominación y poder que se han normalizado y por eso las perdemos de vista.

Antes de decantarnos por aceptar o rechazar los cambios que propone el lenguaje inclusivo, podemos dudar y practicar la apertura para analizar las raíces sociales de las normas de escritura; porque en ellas conviven un ideal de comunicación, pero también la discriminación y conservadurismo. La ortografía se ha ido convirtiendo en un divertimento y una obligación con la que gustosamente convivo en las aulas donde imparto clase, estoy convencida de que todos deben tener acceso a ellas y a cualquier conocimiento, pero lo más valioso es reflexionar a partir de lo aprendido para cuestionar creencias que nos separan o confrontan. Lo que podría decir a favor de las normas ortográficas y gramaticales es que cualquiera que sea la elección de una persona – escribir “bien” o escribir “mal”- deber ser primero eso, una elección derivada del acceso al conocimiento; de lo contrario las convenciones de la lengua seguirán operando como una imposición social que colabora a determinar una sola visión del mundo de quien las practica. En este trance, conviene saber que se puede cambiar de opinión, que las elecciones no tienen que ser para siempre, sobre todo si nuestras reconsideraciones tienen que ver con entender otras realidades y a quienes las viven.

Cátedra de Lenguaje y Comunicación: Notas de Metodología

Cátedra de Lenguaje y Comunicación: Notas de Metodología: Alumnas Definitiva Acevedo, Veruska SI Antúnez, Mariángel 10 Boka, Eicar 17 Díaz, Yulianny...

sábado, 28 de septiembre de 2019

Gladis, la ajena 



Conocí a la Sra. Gladis Villalobos de Nieto, por allá en los 80, en San Cristóbal, cuando era dueña y señora de su hermosa casa ubicada en la Urb. Torbes. Allí sobresalía por todos lados su origen maracucho, del que se sentía más que orgullosa. Su hogar estaba atiborrada de muebles clásicos, de cuadros, de adornos de su región natal y de fotos, muchas fotos.

Cocinaba exquisito. Nunca olvidaré las Islas flotantes, postre por demás sabroso, que alguna vez probé, por primera y única vez, hecho por ella en una navidad. Pasé varias con ella, su familia y sus perros, tenía varios. La última con mi madre. Sus perros la hacían muy feliz, tanto que los enterraba en su patio y los recordaba con frecuencia. Fueron su compañía durante muchos años y lo remarcaba con insistencia. En esa época vivía con ella su nieta Bianka, por la que sentía gran debilidad, recuerdo la vez que le mandó hacer unos zapatos con tacones para que la niña pudiera jugar a ser mujer. Era la típica abuela alcahueta y eso a mi me gustaba. Solía contarme mucho de sus viajes, en especial uno que hizo a Grecia. Era muy feliz recordándolos.

Años después, solía venir con frecuencia a Maracaibo. Entonces la buscaba y salíamos a tomarnos un café o una cerveza, o la llevaba de compras o a hacerse algún examen. Recuerdo una vez que la acompañé a realizarse una densitometría osea y mientras se vestía, me preguntaron su edad y yo dije que como 60. Ella se echo a reír y me corrigió: eran 70, pero para mi esa era la edad que tenía. Siempre arreglada, con boca y uñas preferiblemente rojas, con ropa hindú y otras de mucho color y muchos collares. Siempre he pensado que me gustaría llegar a esa edad con ese espíritu.

Cuando comenzaron las Misiones de Chávez, se inscribió rauda y veloz. Disfrutaba mucho esos nuevos retos. No recuerdo si terminó alguna, pero lo que sí sé es que las disfruto. También le gustaba leer. Quería mucho a sus hijos y con Hernán, su hijo mayor, era extraordinariamente cómplice; siempre le reprochaba que tuviera tantas novias o esposas, porque ella se encariñaba y luego no las volvía a ver. El me contaba, con mucho orgullo, una carta que le hizo solidarizándose con él, con sus decisiones política.

Amaba (o amó?) con delirio a su marido Henán pero, en esa misma proporción, su relación fue terriblemente conflictiva, dada las constantes infidelidades. Era muy apasionada. Una vez le pregunté que porqué no se divorciaba y me contestó, con una contundencia que me desarmaba: es que no me imagino mi vida sin el De Nieto, qué le voy a decir a mis amigas con las que juego? Sus hijos me contaban que siempre fue una relación disfuncional, donde nadie era feliz.

También me hablaba de su hija Elizabeth, que en realidad era una sobrina, hija de un hermano, pero que ella crío como propia desde que salió del hospital donde nació. Cuando creció, se casó, tuvo una hija, comenzaron los problemas, hasta que un día desapareció y nunca más supo de ella. Eso le dolía profundamente. Siempre me decía: ¡no se te ocurra adoptar!

Pasaron los años y supe que estaba algo enferma del estomago, su hijo había vuelto a Maracaibo- contra todo pronóstico- y decidió traérsela hace como 8 años, cuando la invitó a pasarse unos días en su casa y nuca más regresó a San Cristóbal, hasta ahora. Ella se quejaba constantemente por eso. Volví a verla de nuevo, en fechas claves como la navidad, su cumpleaños, el de Hernán. Luego de experimentar con diversos diagnósticos, la conclusión era abrumadora; la Sra Gladis tenía más que un problema físico, un problema neurológico: sufría de esquizofrenia, que pudiera ser de origen genético pero agravado por un estilo de vida signado, por una relación matrimonial donde -posiblemente- nunca fue feliz. Y así pasaron los años. Cuánto de esa disfuncionalidad influyó en su enfermedad. Seguramente mucho. Hernán junto a Violeta, su esposa, le aplicó diversos tratamientos y llegó a mejorarla, notablemente. Siempre hablábamos de la película Despertares, por su sorprendente recuperación.

Pero luego, comenzó la tragedia en cámara lenta. El país se complicó y con él, toda nuestra cotidianidad Desde hace como dos años, ya casi no se encontraban los medicamentos o eran inalcanzables, hasta que ya no se pudo seguir medicando y su deterioro físico y neurológico se aceleró. Estaba tan flaca-flaquita, se caía con frecuencia, se quejaba constantemente, ya no veía televisión, ni leía, ni hacia nada. Solo se quejaba.

Durante estos años pasaron algunas eventos, por demás tristes, que supongo ella tuvo poco conocimiento: el Alzheimer de su esposo y su posterior muerte; luego vino también el Alzheimer de su segundo hijo Adelkader. Y ahora hay que agregar también el diagnóstico de ELA de Hernán, luego de lo cual su hijo menor, Erwing, se la llevó de regreso a su querida San Cristóbal.

Recién le pregunté por ella a Erwing, quien la cuida ahora – anteriormente lo hizo con su padre- y me respondió que la llevó a la casa “y no reconoció absolutamente ningún espacio...ajena totalmente” y entonces hice silencio y vinieron a mi tantos recuerdos, emociones, sonrisas, que me dije: tengo que escribirlo para que no haya olvido, para que recordemos que alguna vez no fue así, que estoy segura que a ella- coqueta como era- le habría gustado que la recordáramos jovial, sana, arreglada, intensa.

La foto que tiene su hijo en el guasap y otras que vi, visitando su antigua casa en San Cristóbal, es de otra persona que apenas reconozco, no de la señora Gladis que yo viví y disfruté, que está en mis recuerdos y en mi corazón de otra manera; vibrante, dinámica, atrevida y decidida. Así la quiero recordar. Así la voy a recordar por siempre. Sé que el tiempo y la enfermedad son implacables, pero mi mejor homenaje es recordarla como sé que a ella le gustaría que lo hiciéramos, quienes la conocimos y queremos. Por ello, gracias Sra. Gladis por todos los hermosos momentos que vivimos juntas, por haber sido tan buena anfitriona, por haber sido tan solidaria y sobre todo, por haber sido tan usted, no obstante sus fracasos y desencuentros.

Maracaibo, 26 de septiembre de 2019

domingo, 25 de marzo de 2018

Freider

  





Conocí a Freider Montes en un salón de la FEDA. Un simpático gochito, que había nacido en Mérida y que ahora estudiaba en LUZ. Creo que era el año 2016 o 2017. Era inquieto y buen conversador. Le gustaba leer. Le regalé algunos libros y él hizo lo mismo conmigo. Poco a poco, y de manera intermitente, fuimos construyendo una relación académico-personal que nos permitía hablar de literatura, de sus trabajos, del arte, de la vida.

La última vez que lo vi, fue cuando se realizaron, en febrero de este año, las asesorías de la Escuela de Artes Plásticas  y él se censó para regresar a estudiar, ya que por diversas razones- entre ellas la de salud- había tenido que retirarse. Me contó de su dolencia, de la próxima operación y de su trabajo. Me invitó a tomarnos un café y hablamos largamente. Estaba segura que - dada su juventud; 19-20 años- le ganaría el pulso a la enfermedad, tal como lo hizo otro alumno, otro amigo, Sergio Garrido. Me habló, para mi asombro, con naturalidad de la metástasis, no obstante lo cual me monté- junto con él- en el tren del optimismo. ¿Porque habría de ser de otra manera?

Estuve  muy pendiente de la cercana operación. Incluso, hablé con él en varias oportunidades, después de haber salidos del hospital. Lo percibía tranquilo, confiado, esperanzado y yo con él. Lo sentí tan bien que hasta le dije que porqué no se incorporaba, por lo menos, a las dos materias que había inscrito conmigo,  me dijo; no Prof. todavía no estoy tan bien como para regresar y le contesté, bueno entonces será para el próximo semestre, que llegará pronto, ya sabes como corre el tiempo. Conversamos un par de veces, comentamos la desaparición de María Reyes, su compañera de Escuela y nada me hacía presagiar este triste final. Este inhóspito final. Este insalvable final.

Hace pocos días, un alumno- creo que Sergio, quien se comunicaba con él por FC- me comentó que había recaído, que estaba sangrando, entonces me asusté y lo llamé. Me contestó su mamá y allí sentí que algo andaba mal. No ahondé mucho. Quise confiar en sus ganas de vivir y en su juventud.... hasta que este domingo 25 de marzo recibí un mensaje de su teléfono, anunciando su muerte. No lo creí. Pensé que leía mal. Llamé y me contestó su hermana quien, con su acento andino, me confirmó la mala nueva. 


Hace rato que digo que no me gusta marzo y esta muerte me lo reafirma:cómo si no fuera suficiente con la angustia de estos  25 días por la desaparición de María Reyes, ahora le  agregamos la partida física de Freider. Ya no lo veré más en mis clases. Ya no hablaremos más de sus planes, de sus sueños, de la literatura, de Borges. Ya no intercambiaremos más libros. Ya no lo escucharé más. Ya no estará y yo sentiré que la EAP, cada día, se me hace más sola con estas ausencias que nadie buscó ni muchos menos deseo.

Gracias por todo Freider. Gracias por habernos dado un pedacito de vos. Seguirás viviendo en el recuerdo de los que te conocimos y aprendimos a quererte. Los que te queremos, te llevaremos por siempre para que no haya olvido. Que el viaje te sea leve. Mi corazón está de luto. Mi palabra también. Ambos están a media asta.